<%@ Language=VBScript %> Concepto Iglesias



Iglesia de Píritu Venezuela
 

Concepto

En el Nuevo Testamento se revela que la iglesia es el propósito central de Dios en la edad actual. En contraste con el propósito de Dios para con individuos y naciones del Antiguo Testamento y el propósito mayor para la nación de Israel, se revela que la iglesia es la compañía de creyentes formada por judíos y gentiles que son llamados a salir del mundo y se juntan en una unión viva por el bautismo del Espíritu.

En general, el concepto de iglesia se divide en dos grandes categorías. El énfasis principal en el Nuevo Testamento está en la iglesia como organismo, la unión viva de todos los verdaderos creyentes en Cristo. Esta es la verdad distintiva que se presenta a partir del día de Pentecostés, con el advenimiento del Espíritu, y que acaba con la venida de Cristo por su iglesia, en la cual la iglesia será arrebatada fuera del mundo y llevada al cielo.

Sin embargo, otro concepto es el de iglesia local o iglesia organizada. Es el cuerpo de los creyentes que profesan ser cristianos y se reúnen en una localidad o un grupo de tales asambleas locales (1 Co. 1:2; Ga. 1:2; Fil. 1:1).

La palabra "iglesia" es una traducción de una palabra griega: "ekklesia", y frecuentemente se usa para designar cualquier asamblea o congregación de personas reunidas con fines religiosos o políticos. La palabra realmente significa "llamados fuera". En la Grecia antigua las ciudades se gobernaban por un sistema puramente democrático en que todos los ciudadanos del pueblo se reunían para decidir sobre los asuntos de interés mutuo. Como eran "llamados fuera" de sus ocupaciones ordinarias a una asamblea en la cual podrían votar, la palabra llegó a significar el resultado de aquellas convocatorias, esto es, designó a aquellos que se reunían.

En la era actual, la Biblia reconoce tres grandes divisiones en la familia humana: el judío, el gentil y la iglesia de Dios (1 Co. 10:32). La observancia de estas distinciones es de gran importancia para comprender el propósito presente de Dios.

1. Los judíos o hijos de Israel son la nación que surgió de Abraham siguiendo la línea de Isaac y Jacob, y que, según el propósito y la promesa divina, son el pueblo terrenal escogido por Dios. Esta nación ha sido milagrosamente preservada hasta el tiempo actual y, según las profecías, todavía será el pueblo dominante y glorificado de la tierra en la edad del reino venidero (Is. 62:1-12).

2. Los gentiles son La vasta multitud incontable, excluidos Los israelitas, que han vivido en la tierra desde Adán hasta ahora. Aparte de ciertos individuos, no hay noticias de que, en el período desde Adán hasta Cristo, Dios haya tenido alguna relación especial, o haya extendido alguna promesa inmediata a los gentiles. Sin embargo, las profecías del Antiguo Testamento predicen grandes bendiciones terrenales que vendrían sobre los gentiles en el reino venidero sobre la tierra, y en la era actual participarían al igual que los judíos en los privilegios del evangelio.

3. La iglesia de Dios no se refiere a la membresía de iglesias organizadas, sino a toda la compañía de los redimidos que habrán sido salvos durante La Era actual. Son un pueblo distinto porque: a) todos los individuos que la forman han nacido de nuevo, entran en el reino de Dios (Jn. 3:5) y han sido destinados a ser conformados a la imagen de Cristo (Ro. 8:29); b) ya no están en Adán participando de la ruina de la vieja creación (2 Co. 5:17), sino que están en Cristo participando de la nueva creación, de todo lo que Cristo es en la vida y gloria de su resurrección (Ef. 1:3; Col. 2:10); c) a la vista de Dios es cambiada su nacionalidad, porque están sobre una nueva base en la que no hay judío ni gentil, sino que Cristo es el todo en todos (Col. 3:11); d) ahora son ciudadanos del cielo (Fil. 3:20; Col. 3:3) y todas sus promesas, sus posesiones y su posición son celestiales (2 Co. 5: 17-18). De este modo este pueblo celestial se distingue de todos los demás pueblos de la tierra.

La Iglesia, incluso aunque se la entienda como "pueblo de Dios" en camino, no es una institución regida por las leyes de la democracia parlamentaria o por las que rigen a las empresas controladas por un consejo de administración. La Iglesia no puede cambiar sus objetivos por decisión de los miembros vivos en un momento concreto de la historia, como lo puede hacer una empresa que opta por dejar de fabricar un producto para fabricar otro porque el primero ya no tiene cuota de mercado, o como lo puede hacer un país que, democráticamente, cambia su legislación y permite que se lleven a cabo cosas que antes estaban prohibidas.

Estas limitaciones de la Iglesia, connaturales a ella misma, se deben a que ésta no tiene su origen en la voluntad popular y a que los miembros vivos de la Iglesia no son los únicos miembros de la misma y por lo tanto sus opiniones no son las únicas que cuentan. Como ya se ha dicho, la Iglesia fue fundada por Jesucristo. Pensar que una parte de la Iglesia -los que viven- pueden cambiarla para hacer otra cosa con ella, es ignorar tanto la voluntad del fundador como el hecho de que ese fundador está vivo y forma parte de la Iglesia, como su cabeza y su líder indiscutible.

Volver al principio de la página

 


§
§
Por paises
§
Recomendar a un amigo
§ Libro de Visitas